preferentemente, una con un límite crediticio pequeño. Los titulares de una cuenta conjunta son igualmente responsables del pago de la cuenta.
* Recuerde que cualquier actividad de la cuenta, ya sea buena o mala, aparecerá en ambos informes crediticios, por lo tanto es crucial supervisar cuidadosamente la cuenta.
Aquellos que todavía no han demostrado ser financieramente maduros quizás no estén preparados para un préstamo o una tarjeta de crédito sin garantía. Dos alternativas posibles:
* Una tarjeta de crédito garantizada vinculada a una cuenta del emisor de la tarjeta en la cual se deposita el dinero. Por lo general, los usuarios pueden gastar hasta la cantidad de depósito, la cual puede reabastecerse. Entonces, después de un periodo de pagos puntuales, se podrá solicitar al prestamista convertirla en una tarjeta sin garantía, o al menos agregar una cantidad sin garantía a la cuenta.
* Una tarjeta de débito prepaga, a la cual se le carga dinero con antelación y se utiliza para compras o para extracciones en cajeros automáticos. Usted puede supervisar la actividad de la cuenta en línea o por teléfono.
* Cualquiera de ellas puede tener cargos y restricciones; por lo tanto, busque las más convenientes.