“Pinto desde que recuerdo,
no tendría más de tres años. Mi
maestra de Primaria descubrió un día
uno de los retratos suyos que dibujé en
mi cuaderno a escondidas. Me animó a continuar
dibujando pero no durante la clase”, dice
Gilberto Rodríguez. “El talento artístico está
en nuestro interior, aunque muchas personas
quizás no lo hayan descubierto”.
“De niño ví muchos dibujos que realizó
mi tío, quizás de ahí venga mi amor por la
pintura. Mis hijos han heredado ese gusto
por el dibujo y no lo hacen nada mal”.
La Rehoboth Art League seleccionó
esta temporada uno de los cuadros de Rodríguez
para su exposición.
Este artista de origen mexicano tiene
un talento innato para pintar “nunca tomé
clases pero sí he visto muchos cuadros desde
que era niño. Usaba mi tiempo de ocio para
acudir a los museos y descubrir las obras
de los grandes maestros. “Rembrandt y
Van Gogh cambiaron mi forma de pintar,
de tratar la luz”.
“Una de sus últimas obras es el retrato
en tres dimensiones de una niña en la playa.
Los pies de la pequeña se hunden en la arena,
pero ¡la arena es real!; cuando la niña vió su
retrato estaba entusiasmada”, comenta orgullosa
su fiel admiradora y esposa, Lidia.
“Las horas pasan sin que me dé cuenta mientras
estoy pintando” dice Rodríguez para quien si
solo hubiese podido pintar un cuadro en la vida,
elegiría el dibujo a lápiz que le hizo siendo niño a su
madre. “Lo hice con todo mi amor y se lo regalé a
ella. Lloró de emoción”, comenta Rodríguez, quien
añade “arte es lo que te expresa algo bello”.
“Me gusta la belleza ya sea animada o
inanimada, es lo más admirable de nuestro
mundo”, dice la laureada pintora Pilar
Báguena.
Báguena, quien fue incluida
por
...